La festividad de San Valentín en el Complejo Residencial Betsaida, nuestro centro para personas con diversidad funcional, se ha transformado en una verdadera fiesta de la amistad y el afecto. El centro se llenó de música y baile con el firme propósito de regalar momentos de máxima felicidad a cada residente.

La preparación comenzó días antes, cuando el trabajo en equipo dio sus frutos en forma de un impresionante corazón gigante artesanal hecho con pompones. Pero el momento más emotivo llegó cuando los propios usuarios se convirtieron en protagonistas, repartiendo pequeños corazones a todo el personal del complejo.

Este tipo de convivencias son fundamentales en nuestra labor diaria, ya que ayudan a consolidar relaciones basadas en el respeto y el cariño mutuo, creando un ambiente hogareño y seguro para todos.